«Dime con quién andas y te diré quién eres». Este famoso refrán sería perfectamente aplicable a la trayectoria de Leo Messi en estas ocho temporadas en la élite. No lo interpreten mal, la ‘pulga’ es seguramente el jugador con mayores recursos para crearse ocasiones por si solo, pero si algo ha diferenciado la actuación de Leo con las dos camisetas que ha vestido hasta el momento éso es el tipo de acompaantes que ha tenido en uno y otro equipo.

Messaging consistency: Monitoring customer sentiment is a bit obvious, but another use for text analytics in the social realm is for monitoring a brand’s messaging consistency. Catlin notes that it’s important for a brand to «sound like it has a common voice and a consensus of opinion in how it communicates to the world.» Historically, it’s always been a priority for brands to make sure their messaging was consistent and clean social media is another channel where this is important. Using semantic technologies, brands are now able to analyze what they’ve said and whether those messages were consistent.

A diferencia del encuentro con Australia, aquí sí se fajaron por los rebotes. En el segundo cuarto, y pese a un buen Campazzo que desquició a la defensa espaola y un Laprovittola que demostró su capacidad bajo aro, la férrea defensa espaola evitó que los argentinos tuvieran acierto. Especialmente exterior: acabaron la primera mitad con 3 de 12 en triples, Laprovittola 1 de 5, y Luis Scola con 0 puntos.

En mi experiencia personal present a ex muchas veces me quedo en blanco justo despu de leer la pregunta e inmediatamente pienso que no la voy a poder contestar. Entonces lo primero que hago es comenzar lentamente a garabatear cualquier idea que se me ocurra en una hoja aparte. Una idea tiende a desencadenar otra y de a poco veo que s tengo cosas de decir, y usualmente termino con mucho que decir.

A mitad del recorrido nos conducen a comer a un restaurante rural al lado del río Chao Phraya, que muestra inundaciones parciales en la terraza y jardines, y los conocidos parapetos de sacos terreros contra las crecidas. Pasamos los excelentísimos platos de 3 o 4 euros, fideos chinos con gambas y soja, arroz con verduras, ensalada de papaya y jengibre, y las imprescindibles singhas, conversando rodeados de toda la familia, viendo pasar los barcos de ruedas de palas del Mississipi tailandés, río abajo río arriba contra la tremenda corriente, alguno de ellos con chavales de party bajo atronadora música thai, y oteando la iglesia católica que se erige en la orilla opuesta del río. En el resto de las mesas solo aparecieron durante la velada, un par de tranquilos chavales japos transportados por algún otro tour operador..