De momento cuentan con aseguradoras, que lo usan, por ejemplo, para que un perito tome muestras en tiempo real de cómo ha quedado un coche accidentado, con fotos y vídeos, así como empresas de ámbito sanitario, para emitir una intervención o para que una enfermera pueda hacer videoconferencia con un especialista en remoto. También ha hecho pruebas en una mina de extracción de minerales en Colombia y esperan dar usos en medios, para emitir eventos a través de YouTube en tiempo real sin que el reportero tenga que ocupar las manos con el móvil o contar con una persona adicional que ejerza de cámara. De este modo, la emisión en primera persona es mucho más realista..

Porque la naturaleza es adem una visi el todo impensable, la maravilla de la totalidad contemplada s es asequible a trav de la visi semejante a los sue mientras los sue son esa realidad absoluta que nos rebasa y tambi aprisiona. Esta novela, huelga decirlo, est repleta de visiones y esas visiones ocupan el lugar de la realidad sensible o comprensible con una desenvoltura escalofriante. Fruto de esa visi o, mejor dicho, fruto de ver visiones, es la certeza de Gatsby de que el pasado puede regresar intacto ya que el tiempo humano ha sido rescindido , de que se puede empezar desde el punto cero de la existencia (siempre y cuando podamos pagarlo, claro est La voz de Daisy suena a dinero: un elemento pat limitado que producir una imagen irrisoria, a no ser que el dinero hubiera sido situado previamente en una categor distinta a la de un monedero repleto.

Pasamos por una sensible m de detecci al estilo de las de los aeropuertos, recogemos nuestros cintos y espejuelos revisados con rayos X y extendemos el antebrazo para que otros guardas uniformados nos acu Dos mujeres negras y una pareja latina de avanzada edad reciben el mismo trato. Intercambiamos sonrisas nerviosas, Visitantes en tierra extra pasa nuestras identificaciones por una gaveta conectada a otra habitaci sellada al otro lado de una ventana de pl grueso. All un guarda revisa los documentos y presiona botones que abren una pesada puerta de metal.

Hice mi propio homenaje para la cidadeque elegí yme adoptó sin chistar. Un video filmado en bicicleta en un lugar que amo aunque sea peligroso, el Aterro do Flamengo, diseado con buen gusto y vegetación nacional por uno de mis cariocas predilectos aunque haya nacido en So Paulo , Roberto Burle Marx. Las imágenes no serían nada si no estuvieran acompaadas por la voz sanadora de mi gran musa carioca, Letícia Novaes, de Letuce, que canta en inglés y resuena en portugués..